Parte de la tecnología más importante que estamos desarrollando en RTS es aquella que nuestros clientes quizá nunca vean directamente. Mi trabajo este año se ha centrado en la capa operativa que hay detrás de la empresa: cómo se conecta la información, cómo toman decisiones los equipos y cómo la IA puede, a la larga, ayudar a una organización como RTS a funcionar con mayor rapidez y coherencia.

Se trata de un reto importante, ya que la gestión moderna de residuos requiere una enorme coordinación. Un cliente nacional puede tener sedes repartidas por varios mercados, distintos requisitos de servicio, múltiples proveedores y necesidades operativas en constante cambio. Nuestra labor en RTS consiste en hacer que esa complejidad resulte manejable.

La tecnología es la forma en que ampliamos esa capacidad.

Conecta el trabajo, no solo los datos

Un enfoque habitual de la modernización consiste en centralizar la información en un único sistema. Nuestro equipo persigue un objetivo más importante: conectar el trabajo en sí mismo.

Cuando la información relevante sobre un cliente puede circular de forma coherente por toda la organización, los equipos ya no tienen que reconstruir el panorama completo antes de poder resolver un problema. Pueden dedicar más tiempo a actuar en función de la información y menos tiempo a buscarla. Esto sienta las bases para algo aún más potente.

La IA tiene que ganarse la confianza

Una de las cuestiones más importantes en las que nuestro equipo ha estado reflexionando no es simplemente qué es la IA puede automatizar. Sino qué es lo que la IA debería automatizar. En RTS, creemos que la confianza debe integrarse en el diseño del sistema. Cuando la tecnología recomienda una acción importante, las personas deben entender lo que está proponiendo. Cuando el criterio humano es fundamental, las personas deben mantener el control.

Y a medida que los sistemas demuestran que pueden realizar determinadas tareas de forma fiable, podemos ampliar progresivamente los ámbitos en los que la tecnología puede ayudarnos. Yo lo veo como autonomía ganada. Es muy diferente a dejar que la IA actúe libremente dentro de una empresa y esperar que tome buenas decisiones.

El sistema debería mostrar sus cálculos

El principio en el que basamos nuestro diseño es la transparencia. La gente confía más en la tecnología cuando puede entender lo que hace. Eso es importante para los empleados. Es importante para los clientes. Y es especialmente importante en sectores como el de los residuos, donde el software, en última instancia, impulsa las acciones en el mundo físico.

Si los equipos no confían en el sistema, recurren a soluciones alternativas. Si confían en él, la tecnología puede empezar a eliminar una enorme cantidad de tareas repetitivas de coordinación y de gestión administrativa. Esto permite que las personas con talento se centren en aquellas partes del trabajo en las que los seres humanos aportan más valor: el criterio, las relaciones, la resolución de problemas y las excepciones.

Un modelo operativo basado en la inteligencia artificial

Esto es lo que me entusiasma del trabajo que está realizando nuestro equipo en RTS. No nos limitamos a preguntarnos dónde podemos añadir una función de IA. Estamos pensando en cómo debería ser, desde cero, el modelo operativo de una empresa de gestión de residuos que utilice la IA.

  • ¿Cómo debería conectarse la información?
  • ¿En qué ámbitos debería ayudar la automatización?
  • ¿En qué ámbitos deberían mantener los seres humanos el control?
  • ¿Cómo se consigue que la inteligencia sea útil sin que el sistema resulte opaco?

Son preguntas difíciles.

También son las preguntas que, en mi opinión, tendrán que responder cada vez más empresas a medida que la IA pase de ser una serie de herramientas aisladas a convertirse en el núcleo de las operaciones empresariales. En RTS, tenemos la oportunidad de responderlas en un sector que está preparado para la modernización. El futuro no es un software que sustituya a las personas que gestionan las operaciones de gestión de residuos. Es un sistema operativo inteligente que potencia enormemente las capacidades de esas personas.

Eso es lo que nuestro equipo está tratando de conseguir.